Deportes y casas de apuestas, un repaso histórico hasta la actualidad
Las apuestas sobre deporte las que más rápido se popularizaron


Las apuestas sobre deporte las que más rápido se popularizaron
LanzaroteDeportiva.com
El juego, especialmente en los deportes, siempre ha estado presente en la historia del hombre desde sus inicios en los tiempos más remotos. Con el paso de las eras y la entrada de una madurez económica, se permitió el paso a sistemas de juegos donde el dinero era el elemento que procuraba emoción y diversión. Las apuestas sobre los deportes fueron las que, en mayor medida y más rápidamente, se popularizaron, pues combinaban el interés puro por la experiencia de ver un evento deportivo, con el interés económico de obtener beneficios según su resultado.
Con el desarrollo de esta fórmula no tardó en aparecer el concepto de casa de apuestas que daba un paso fundamental al profesionalizar esta actividad lúdica, ampliamente extendida entre la población gracias a los eventos deportivos que siempre han existido en cualquier entorno social. Sin embargo, hasta llegar a este punto tuvo que superar una larga serie de retos a través de su compleja historia, y aún tiempo después madurar y convertirse en lo que actualmente son.
Este tipo de instituciones han ido evolucionando significativamente a lo largo de los siglos, con una rápida adaptación a los cambios sociales, tecnológicos y económicos de cada época.
En la antigüedad, periodo anterior a las casas de apuestas
No son pocos los historiadores que aseguran que el concepto de apuesta es tan antiguo como la primera civilización, e incluso antes, cuando las tribus humanas eran nómadas. Sin embargo, la llegada de la práctica deportiva como entretenimiento no llegó hasta que se crearon las civilizaciones, las cuales asentadas sobre un territorio de manera permanente establecieron eventos para el disfrute colectivo.
Las primeras apuestas se localizan en civilizaciones tan antiguas como las de Mesopotamia, Egipto y Grecia. Las prácticas deportivas solían ser las carreras de caballos, las peleas entre guerreros y algunas demostraciones de velocidad, fuerza y agilidad. Es muy posible que existieran personas dedicadas al control y gestión en este tipo de envite, siendo la semilla de las futuras casas de apuestas.
En Grecia y en Roma
Grecia, creadora de los Juegos Olímpicos, volvió extremadamente común las apuestas en estos y otros eventos deportivos, llegando a convertirse en un atractivo más en estas celebraciones y siendo, en buena medida, concentradas en determinados lugares y personajes, es decir, primeras y originales casas de apuestas. Platón y Aristóteles las mencionan en sus textos.
Por su parte, en la antigua Roma, al ser heredera de una gran cantidad de costumbres y tradiciones griegas, las apuestas también venían incluidas, una actividad que se hacía muy notoria en las populares luchas entre gladiadores. Roma intentó en no pocas ocasiones controlar esta actividad, aunque sin éxito.
En la Edad Media
Durante esta época oscura y deprimida en el territorio europeo, las apuestas formaban parte integral de la vida de los ciudadanos. Diversos sistemas de control y gestión de este juego fueron apareciendo en las calles, siempre encontrando una férrea oposición por parte de las clases dominantes, especialmente de la Iglesia.
Se considera a Inglaterra en su etapa medieval como el hogar de nacimiento de las primeras casas de apuestas modernas. En este país, los eventos deportivos más populares se concentraban en las justas y peleas de animales, fue en este entorno y en tabernas y posadas organizadoras donde la gente se reunía para apostar. Asimismo, existían ciertas leyes no escritas que controlaban este incipiente negocio.
En el Renacimiento y en la Edad Moderna
La apertura de mentes que trajo consigo el Renacimiento fue provechosa para las casas de apuestas que comenzaron a mirarse con otros ojos y a no sufrir esa constante presión condenatoria. Fue una época histórica en la que las apuestas y sus entornos comenzaron a formalizarse y a institucionalizarse.
En Inglaterra, una vez más, toman la delantera y, durante los siglos XVI y XVII, esta actividad se va regulando, estableciéndose leyes que tenían como objetivo controlar las apuestas que se producían en los eventos deportivos.
Siglos XVIII y XIX
Fue en el XVIII el siglo que marcó un periodo fundamental en las apuestas y los lugares para ejecutarlas. En Inglaterra, las carreras de caballos y los hipódromos tomaron una gran relevancia entre las clases más pudientes de la sociedad, desarrollando sistemas de apuestas sofisticados que agilizaban la realización y los cobros de las mismas. Los bookmakers, es decir, casas de apuestas, ya tenían nombre propio y operaban de manera más formal, ofreciendo cuotas y ampliando el número de opciones disponibles y de encuentros deportivos.
Siglo XX y XXI
Durante esta época se legalizó y regularizó la apuesta en muchos países. En concreto, en Inglaterra la Ley de Apuestas y Juegos de 1960 legalizó completamente la actuación de las casas de apuestas, permitiendo operar líbreme y abiertamente bajo una regulación gubernamental. Los expertos en apuestas y sus instituciones aliadas comenzaban a abandonar la clandestinidad.
La época actual, la era digital
En estos tiempos, las casas de apuestas se han popularizado y extendido como nunca antes gracias a la aparición de internet y el avance en los terminales informáticos. En la actualidad, las casas de apuestas han democratizado esta opción lúdica, colocándola al alcance de la mayor parte de la población, diversificando las opciones y alcanzando todo tipo de eventos y deportes. Se puede apostar tanto sobre un partido del CD Tenerife en España, como sobre la final de la NBA en Estados Unidos desde la comodidad de los hogares y la protección gubernamental que controla la actuación de las plataformas dedicadas a las apuestas que operan en el país.













