El Suhari – Escuela Municipal de Tías: Un puente de Karate hacia la inclusión social
El nexo con la Asociación Tinguafaya se extiende desde temporadas atrás


El nexo con la Asociación Tinguafaya se extiende desde temporadas atrás
LanzaroteDeportiva.com
En una muestra conmovedora de solidaridad y deportividad, el Suhari – Escuela Municipal de Tías abrió sus puertas una vez más a la Asociación Tinguafaya, ofreciendo una jornada que destacó por su calidez y espíritu comunitario. Este evento simbolizó la unión a través del deporte y también reafirmó el compromiso del karate con los valores de inclusión y apoyo mutuo.
La Asociación Tinguafaya, conocida por su labor social, encontró en el Suhari – Escuela Municipal de Tías un aliado en su misión de empoderar a jóvenes a través del deporte. Marco Guerrero, presidente y profesor del club, expresó la esencia de este encuentro: «No hay sensación más reconfortante y gratificante que ayudar a hacer un poquito feliz a alguien, sin esperar nada a cambio, algo sincero, de corazón».
Durante varias temporadas, el club de karate de Tías ha colaborado estrechamente con la Asociación Tinguafaya, realizando sesiones de karate diseñadas para enriquecer la vida diaria de sus integrantes. La Ciudad Deportiva de Tías fue el escenario de este acto de generosidad, donde los participantes no solo compartieron técnicas de karate, sino también momentos de alegría y camaradería.
Al finalizar la actividad, un gesto simbólico pero significativo tuvo lugar: la entrega de diplomas a los integrantes de la Asociación Tinguafaya. Este reconocimiento sirvió para celebrar su dedicación y esfuerzo, y fue posible gracias al apoyo de los monitores del Club Deportivo de Karate Suhari, alumnos que demostraron su conciencia social y su disposición a contribuir al bienestar de la comunidad.
La jornada en el Suhari – Escuela Municipal de Tías fue un recordatorio palpable de que el karate trasciende el ámbito deportivo, convirtiéndose en una herramienta de transformación social. La colaboración entre el club y la Asociación Tinguafaya es un ejemplo inspirador de cómo el deporte puede ser un vehículo para la inclusión y la felicidad, reforzando la idea de que las acciones desinteresadas construyen una sociedad más fuerte y unida.















