El arbitraje base de baloncesto insular queda a la deriva
La situación podría revertirse la semana próxima
La situación podría revertirse la semana próxima
LanzaroteDeportiva.com
La pasada semana comenzó la competición escolar en el baloncesto en donde se integran algunas de las categorías que hasta la campaña pasada estaban acogidas en el seno de la Federación Canaria de Baloncesto incrementando el número de equipos y de jugadores y ahorrándole a los clubes un dinero en arbitrajes, al depender estos directamente del Cabildo de Lanzarote y de la escuela de árbitros de la isla.
Precisamente es aquí donde radica el primer problema de la temporada. Desavenencias entre Juan Carlos de Rada y un club han llevado al responsable de la formación de los árbitros de Lanzarote a presentar su dimisión, como así se lo hizo saber al Cabildo en la mañana de este viernes.
Las competiciones para este fin de semana no tendrán problemas porque ya estaban organizadas y planificadas, pero corren peligro las futuras competiciones ante el vacío organizativo y formativo que quedará con los niños que estaban aprendiendo para ser futuros árbitros de baloncesto. Por ello el Cabildo, único organizador de los juegos de promoción deportiva donde está inmerso el baloncesto, tiene previsto reunirse con Juan Carlos de Rada la próxima semana para que reconsidere su postura y buscar soluciones ante las desavenencias creadas y que le han llevado a tal decisión, según ha sabido LanzaroteDeportiva.com
También, y según hemos podido saber, hay algunas personas a las que “han tocado” de forma extraoficial para que se hagan cargo de la escuela de los árbitros de Lanzarote y de los arbitrajes de la competición escolar, aún así cuando el Cabildo de Lanzarote es quien debe decidir sobre los arbitrajes de su competición, sin que éste se haya postulado hacia ningún nombre porque primero prefiere esperar a reunirse con Juan Carlos de Rada debido al buen funcionamiento que han tenido las categorías base del baloncesto en las escuelas deportivas en años anteriores y ser una persona ajena a ningún club de los participantes en la competición.













