Jesús Casanova anuncia su retirada de los banquillos de balonmano
Se hizo cargo en las últimas jornadas del equipo femenino del San José Obrero


Se hizo cargo en las últimas jornadas del equipo femenino del San José Obrero
LanzaroteDeportiva.com
Jesús Casanova pone el punto y final a su estancia en los banquillos de equipos nacionales de balonmano y así lo ha comunicado en una carta abierta, donde agradeció a todos los clubes, especialmente a los que confiaron en él en categoría nacional, su confianza.
El técnico dirigió el pasado fin de semana con el CICAR Lanzarote Ciudad de Arrecife San José Obrero su último encuentro, quedando a las puertas de pelear por el ascenso de categoría. Antes de llegar al equipo de Titerroy, estaba entrenando a la base del CD Tahíche, donde parecía que ya no se movería más, pero siempre fue un hombre de retos y regresar a una de las que fue su casa. Ya la idea de retirarse como entrenador nacional estaba en su cabeza.
Ahora, después de acabar la temporada, se ha sentado a hablarlo con la familia y ha llegado a una conclusión, «colgar la pizarra», «compensarles por el tiempo perdido» y «pagar una deuda que tenía con el balonmano», como bien explica en su carta.
Seguirá ligado al balonmano, pero al de formación, trabajando con los pequeños y pequeñas para garantizar nuevas generaciones, sin la presión de los resultados, sin viajes, coches, aviones, hoteles y demás, donde ha pasado ya 39 años de su vida.
Gracias mister por todo lo que has hecho por el balonmano insular.
Esta es su carta de despedida:
Llegó la hora.
Llevaba tiempo pensándolo, pero este fin de semana y después de hablarlo con mi esposa e hijos, he decidido que era el momento de colgar la pizarra definitivamente y dejar de ser entrenador, al menos en equipos de categoría nacional.
Echo la vista atrás y veo que he dedicado treinta y nueve años a miles de entrenamientos, aviones, coches, guaguas, hoteles, partidos, más coches, más aviones, alegrías, tristezas, éxitos, decepciones, etc, etc.
Pero es eso precisamente lo que me hace sentir un deportista afortunado, ¡muy afortunado!. He podido hacer lo que me gusta, lo que me apasiona y al máximo nivel posible en este país como jugador y sobre todo, como entrenador.
Mis allegados saben lo agradecido que estoy al deporte, sobre todo a este maravilloso deporte del balonmano, por haberme reconducido en la vida cuando iba por mal camino. Y he llegado a la conclusión de que esa deuda ya la he pagado.
Tengo que agradecer, entre otros clubs, al C. D. Torrelavega, Club Balonmano Tahíche, Vifirehati, Ciudad de las Palmas, Juventud de Las Palmas, San José Obrero, Puerto del Carmen, Zonzamas, todos ellos en categoría nacional, la confianza depositada en mi persona.
Hago un agradecimiento muy especial a mi compañera de viaje, por permitirme, apoyarme y animarme a continuar con esta afición y por ser la persona que más me ha acompañado y consolado en los malos momentos, sin un ápice de reproche por dejarla sola tantos fines de semana cuidando de nuestros hijos. Siempre te estaré agradecido Reyes Cabrera.
Y a mis hijos Nayara y Óscar, quiero decirles que soy consciente de que les he robado mucho tiempo y que a partir de ahora espero compensarlos con los momentos vitales que en muchas ocasiones no he compartido con ellos. Pese a mi amor por el balonmano, siempre he tenido presente que lo más importante de mi vida son ellos, mi familia.
A mi otra familia, la del balonmano, GRACIAS, por sentirme siempre querido y respetado por la mayoría y decirles que, aunque un poco más alejado y desde la humildad que siempre he querido tener, estaré con ustedes para lo que necesiten.
Gracias, gracias, gracias.













