Vesi Nenkova recibe el alta médica y abandona el hospital universitario
La jugadora da un paso más para volver a su vida habitual

La jugadora da un paso más para volver a su vida habitual
LanzaroteDeportiva
Eran las 12:40 del mediodía y Vesi Nenkova recibía la visita más esperada en su habitación del Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife. El doctor José Luis Gómez Peral ya le había comunicado que le daría el alta, pero faltaban los papeles, hablar con el fisioterapeuta y la espera, cuando se llevan ya varios días ingresada tras extirparle un tumor en la cabeza, se hacía lenta, insufrible.
Pero llegó el momento y la jugadora del CB Lanzarote Puerto del Carmen recibía toda la documentación y la charla sobre las pautas a tomar, una situación que lamentablemente ya lo vivió hace tras años atrás. Pero eso no le importaba, lo que quería era seguir caminando en pro de su recuperación, en pro de ver a las personas que tanto y tanto apoyo le han dado desde Lanzarote, en pro de poder quedar con su inseparable Rocío Guerrero fuera de las cuatro paredes donde se encontraba tras la operación de la semana pasada. En fin, volver a vivir.
Con la vitalidad que demostró en la entrada a quirófano y con la entereza que demostró cuando recibía el nueva varapalo, abrió la puerta y salió del hospital. Cogió aire y se sintió viva. Se sintió afortunada por estar, por tener a tanta gente cerca, por haber recibido muestras de apoyo hasta de la selección española en la disputa del mundial femenino de balonmano. Pero sólo ha recibido lo que transmite porque, como decía Miguel Ángel Lemes en el video que se emitió en el último partido del Puerto del Carmen en casa, “a la gente buena sólo le pueden pasar cosas buenas y tú (en referencia a Vesi) eres muy buena gente”.
“Me encuentro con ganas y, con mucha paciencia y constancia para seguir en esta guerra que acaba de empezar”, decía la jugadora a LanzaroteDeportiva. “Estoy muy agradecida a todo el mundo y el apoyo que me han transmitido en estos momentos y estos días”, añadía.
También tenía tiempo para sacar una sonrisa cuando hablábamos con ella por teléfono sobre su estado actual y le preguntábamos por Rocío Guerrero, jugadora del CB Zonzamas que ha estado todos los días junto a ella y su familia en el hospital, evitando que se sintiera sola en ningún momento. “Rocío no se ha despegado de mí en ningún momento, hasta me ha dado la cena”, decía entre risas agradecida a la jugadora lanzaroteña que reside en Tenerife.
Ahora continúa el camino de la rehabilitación, de la recuperación. Un camino que, como el que ha recorrido hasta ahora tendrá muchas manos donde agarrar, muchos hombros donde apoyarse y mucha gente que, pase lo que pase, hará que nunca se sienta sola.













