El CD Lomo Femenino de fútbol sala desafía todas las dificultades y sorprende a Canarias
¡¡¡¡¡¡Y con sólo una hora de entrenamiento a la semana!!!!!

LanzaroteDeportiva.com
Lo que comenzó como una pequeña locura se está convirtiendo en una realidad ilusionante. El CD Lomo Femenino de fútbol sala está sorprendiendo a propios y extraños en sus primeros pasos en la competición regional. El conjunto lanzaroteño, que nació de la apuesta conjunta de Raquel Gómez y el CD Lomo por abrir un nuevo camino para las chicas de la isla, ha demostrado que el trabajo, la ilusión y el compromiso pueden superar muchas barreras. Aunque algunas de ellas, especialmente las relacionadas con las condiciones de entrenamiento, siguen pendientes de solución.
Un proyecto pionero que tuvo que superar numerosos obstáculos
Poner en marcha el primer equipo femenino de fútbol sala de la historia de Lanzarote no ha sido un camino sencillo. Desde el principio, el proyecto tuvo que afrontar dificultades que iban mucho más allá de la confección de una plantilla o de la preparación de los partidos.
El primer problema apareció con la propia estructura de la competición. La ausencia de una categoría mínima en la isla obligó al equipo a dar el salto directamente al ámbito regional, un escenario exigente para un grupo que estaba dando sus primeros pasos en esta modalidad deportiva.
A ello se sumó la necesidad de construir una plantilla prácticamente desde cero. El club tuvo que realizar una labor de captación para reunir a las jugadoras necesarias y dar forma a un equipo que, hasta entonces, no existía.
El proceso también exigió un periodo de adaptación a las particularidades del fútbol sala. Muchas de las jugadoras procedían del fútbol y tuvieron que familiarizarse con las diferencias reglamentarias y tácticas entre ambas disciplinas. Una adaptación que también tuvo que afrontar la propia entrenadora, obligada a reciclarse para afrontar los retos específicos de esta modalidad.
Con esfuerzo y dedicación, el CD Lomo ha ido superando cada uno de esos obstáculos. Sin embargo, hay uno que continúa condicionando el crecimiento del proyecto: la falta de horas de entrenamiento.
Dos horas a la semana para preparar una competición regional
La situación de los entrenamientos constituye una de las principales dificultades para el conjunto lanzaroteño. El Ayuntamiento de Arrecife asignó al equipo dos horas semanal en el Pabellón de Titerroy, de 22:00 a 23:00 horas.
Un horario especialmente complicado para un grupo formado por chicas de apenas 14 años que necesita compatibilizar el deporte con sus estudios y su vida personal.
La situación mejoró gracias a la colaboración del San José Obrero, que accedió a intercambiar el horario con las jugadoras del CD Lomo. De esta manera, el equipo pudo pasar a entrenar en una franja mucho más razonable, aunque manteniendo la misma limitación de dos horas semanales.
Se trata de un margen de preparación muy reducido para competir en una liga regional, donde cada partido exige trabajo táctico, coordinación y una adaptación constante a las características de los rivales.
Pese a estas circunstancias, el equipo está respondiendo sobre la pista con unos resultados que superan las expectativas iniciales y que ponen en valor el esfuerzo de las jugadoras y de su cuerpo técnico.
Tres jornadas para demostrar que el proyecto va en serio
El comienzo de la temporada ha confirmado que el CD Lomo Femenino no ha llegado a la competición regional para limitarse a participar. Sus tres primeros compromisos han dejado actuaciones que invitan al optimismo.
En la jornada inaugural, las lanzaroteñas consiguieron una victoria ante el Teldeportivo B, uno de los clubes femeninos con más tradición del fútbol sala canario. Un estreno que sirvió para demostrar que el conjunto podía competir pese a su corta trayectoria y a las dificultades de preparación.
La segunda jornada llevó al CD Lomo hasta Gran Canaria para enfrentarse al Cerruda. En un encuentro que exigió capacidad de reacción, las jugadoras lanzaroteñas lograron remontar para terminar rescatando un empate a tres goles en los últimos instantes.
La última cita dejó una nueva demostración de carácter. Frente a la UD San Nicolás, líder de la competición, el equipo llegó al descanso con una ventaja de 4-0. Las grancanarias reaccionaron en la segunda mitad hasta conseguir igualar el marcador, pero las lanzaroteñas no se rindieron y terminaron cerrando el encuentro con un triunfo por 5-4.
Tres partidos, una victoria inicial ante un club de reconocido recorrido, un empate agónico a domicilio y un triunfo de prestigio frente al líder. Un balance que adquiere todavía más valor cuando se recuerda que el equipo dispone de apenas una hora de entrenamiento a la semana.
El deporte femenino necesita algo más que buenas palabras
El inicio del CD Lomo Femenino también invita a reflexionar sobre las condiciones que encuentran los nuevos proyectos deportivos, especialmente aquellos que buscan abrir espacios para la participación de las chicas.
Las instituciones suelen destacar la importancia de fomentar el deporte femenino y promover la igualdad de oportunidades. Sin embargo, iniciativas como la del conjunto capitalino ponen de manifiesto que esas declaraciones deben acompañarse de recursos y condiciones que permitan a los equipos crecer y desarrollar su actividad con normalidad.
El CD Lomo está representando con orgullo a su barrio y llevando el nombre de una zona de la capital lanzaroteña a una competición regional. Su propuesta, además, puede convertirse en una puerta de entrada al fútbol sala para otras chicas que quieran iniciarse en este deporte.
La respuesta del público está siendo otro de los aspectos destacados de este comienzo. Las gradas del Pabellón de Titerroy registran una notable afluencia de espectadores que se acercan a seguir la evolución de un equipo que, pese a su condición de recién llegado, está consiguiendo despertar interés e ilusión.
Ese respaldo supone un estímulo para las jugadoras, pero no sustituye la necesidad de contar con mejores condiciones para entrenar y continuar progresando.
Un sueño que necesita continuidad
El CD Lomo Femenino ha demostrado en sus primeras jornadas que tiene argumentos para competir y que el proyecto cuenta con una base sobre la que seguir construyendo. Sus resultados son el reflejo de un grupo que ha sabido superar dificultades desde su nacimiento y que no ha renunciado a sus objetivos pese a las limitaciones.
Ahora, el reto pasa por consolidar el equipo, mejorar su preparación y facilitar que más chicas puedan incorporarse a una iniciativa que pretende crecer más allá de sus primeros resultados.
Las jugadoras seguirán trabajando y compitiendo con la misma ilusión, pero necesitan que su esfuerzo encuentre el respaldo necesario para dar nuevos pasos. Disponer de más horas de entrenamiento no sería un privilegio, sino una herramienta fundamental para mejorar, ganar confianza y desarrollar todo su potencial.
Lo que nació como una pequeña locura es hoy una realidad que está sorprendiendo a propios y extraños. Y si el CD Lomo ya está compitiendo de esta manera con dos horas semanales de entrenamiento, cabe preguntarse hasta dónde podría llegar si dispusiera de los medios adecuados para seguir creciendo.












