Ayer estuve en mi primer partido de benjamines. Por Carlos Lahora Prats
Un padre realiza una reflexión sobre el fútbol base en Lanzarote
Un padre realiza una reflexión sobre el fútbol base en Lanzarote
LanzaroteDeportiva.com
Que decir cuando ves que tu hijo se esfuerza en aprender a jugar al futbol e intenta con todos sus compañeros que el balón entre en una portería o que no entre en la suya. Es un niño que con 8 años está en una etapa de su vida en que le intento enseñar que el esfuerzo es el camino que le lleva a las cosas bien hechas.
Es importantísimo que entendamos que todo lo que aprenden ahora les ayuda a realizarse como personitas muy poco a poco. Lo hacen mientras estudian en el colegio y también mientras intentan pasar el balón a un compañero o controlar y pasar al tiempo que otro niño pretende quitárselo.
Todo es aprendizaje. Todo, incluso que oigan los aplausos desde la grada cuando hacen las cosas bien y cuando hacen las cosas no tan bien. Todo cuenta para que nuestros niños sepan que esto que hacen los fines de semana es aprender a jugar al futbol y no que estén jugando un partido de futbol.
Y aquí es donde quiero llegar, a que están APRENDIENDO a jugar. Sí, aprendiendo, porque aun no saben jugar y por eso, en cada entrenamiento, les enseñan cómo se juega en general, y cada fin de semana les enseñan como se juega un partido, en particular. El matiz creo es importante.
Mi sorpresa llegó cuando en el primer partido de benjamín de mi hijo veo que el árbitro es el único que no ejerce de maestro y no enseña nada a los niños. Gravísimo error en mi opinión, pues creo debería haber ayudado a que fueran aprendiendo las muchas normativas que rodean este deporte, según fueran surgiendo a lo largo del partido. Quien mejor que ellos para esta labor.
Lo comento con más padres y ven habitual que el árbitro, un agente más en el engranaje de la educación de mi hijo, se porte como un juez que pita faltas y poco más. Mal vamos, pero muy mal, si no entendemos que todo lo que rodea a un niño de 8-9 años es susceptible de ser absorbido por éste y que debemos ayudar todos a que lo que absorba sea digerible.
El árbitro es el personaje más importante en la educación de mi hijo durante el tiempo que dura el aprendizaje de cómo jugar un partido de futbol. Incluso más que el entrenador. El árbitro está junto a ellos mientras aprenden a pasarse el balón, a disparar a puerta, a defender sin hacer faltas, y es al que deberían ver como un maestro más.
Y sin embargo, es todo lo contrario, porque lo que absorben nuestros niños es que el árbitro es el culpable de sus derrotas o que favorece a un equipo antes que a otro. Y es lo que viví yo ese primer partido cuando después que los niños salieron del vestuario, solo escuché excusas por la derrota en la persona del árbitro.
¡Y esto no puede volver a ocurrir! Mi hijo nunca antes había jugado una liga con un árbitro y nunca antes había echado la culpa de sus derrotas a nadie. Ni siquiera se había entristecido cuando le habían vapuleado 15-1. Siempre salió alegre de haber jugado con sus amigos al futbol. ¿Por qué ahora sale disgustado?
Señores de la Federación insular, del comité de árbitros y de todos los clubes, hagan un esfuerzo en andar juntos en las ligas de benjamín, y que estos dos años que dura esta categoría, sea un periodo fructífero para los niños; que sean mejores compañeros y que, entre otras cosas, aprendan a jugar un partido de futbol mientras al arbitro les enseña como colocarse en una barrera, como sacar de banda, como disculparse ante el compañero que recibió una falta, o recordarles la línea del fuera de juego, etc.. Es decir, que tengan al árbitro como un personaje imprescindible en la enseñanza del futbol y lo vean como lo que es, un compañero más en su andanza deportiva.
Y para ello, debemos colaborar todos, incluso los padres que estamos en la grada, apoyando y no increpando (este tema es incluso más grave).
Mi hijo está aprendiendo muchas cosas y cuido mucho de quien y con quien aprende. El CD Lomo es un extraordinario grupo de personas que se esfuerzan en educar a los niños en lo bueno, y por eso, confío en ellos. Quisiera que la federación insular y el comité de árbitros entiendan que son parte de la educación de mi hijo. Deben estar a la altura.
Sinceramente, un padre
Carlos M. Lahora Prats
Si deseas expresar tu opinión a través de un artículo, lo puedes hacer enviándolo a redaccion@lanzarotedeportiva.com y contribuir a tener diferentes puntos de vista acerca del deporte en la isla de Lanzarote. El artículo deberá venir firmado por su autor y no entrar en descalifiicaciones personales e insultos














