El Submarino Amarillo hizo escala en casa de Javi Melián ‘el abuelo’
El Villarreal de Javi Melián estaba en Segunda en la 93/94

El Villarreal de Javi Melián estaba en Segunda en la 93/94
LanzaroteDeportiva.com
La final de la Europa League disputada este miércoles entre el Manchester United y el Villarreal se vivió con pasión en muchos lugares. Obviamente en las ciudades donde había algo en juego tuvo que ser maravilloso pero en Lanzarote, concretamente en la casa de Javi Melián (o Javi ‘el abuelo’) también había mucho en juego.
Javi Melián llegó a Villarreal en la temporada 93/94 procedente del Mérida. En ese entonces el equipo valenciano se debatía en los puestos bajos de la Segunda División. La temporada anterior había acabado décimotercero, pero el año antes quedó segundo en Segunda B y el anterior tercero en Tercera División.
“Recuerdo como era el campo, que era el mismo pero muy viejito, con una grada con cuatro escalones donde entrenábamos y jugábamos pero si llovía mucho entrenábamos en el pabellón que estaba al lado y jugábamos al fútbol sala… era otra época, muy bonita”, recuerda Javi Melián para LanzaroteDeportiva.
En esta temporada Javi Melián pasó a llamarse Javi II ya que había otro Javi que había llegado el año antes al equipo procedente del Yeclano. Pero, ¿cómo vivió ‘el abuel0’ el partido?. Nos lo cuenta, como siempre, con una sonrisa. “Tengo que confesar que vi la segunda parte, porque estaba ocupado, pero la vi con nerviosismo”, nos narra, recordando que “la situación estaba complicada porque el Manchester se fue arriba pero luego la cosa se puso más tranquila”.
El momento álgido de la noche llegó con la tanda de penaltis. “Estaba desquiciado”, nos dice. “Se me pasó por la cabeza lo que le había pasado contra el Arsenal y temía que le pasara lo mismo, pero al final tuvo la suerte de que fallara el penalty De Gea y me puse como loco”.

Javi Melián estuvo una temporada en el Submarino Amarillo
Javi recuerda como fue su estancia en Vila-real, un equipo que en poco más de 25 años ha pasado de la Tercera División a levantar un título europeo. “Han hecho bien las cosas. ves como crece el club todos los años, no se estanca pese a que tuvieran problemas”, además, destaca el exdelantero que “es una ciudad donde nunca tuve problemas de dinero y eso da estabilidad”.
Sobre su participación en el equipo en aquella temporada la guarda con cariño. “Estaba jugando bien, me destacaba la prensa por los partidos y la gente estaba contenta pero tuve una lesión después de una entrada contra el Palamós y estuve más de un mes parado y cuando volvía tenía molestias”. “Encima”, recalca, “no congenié bien con el entrenador, las cosas como son, porque yo era más dicharachero, más alegre y él era más serio”, recuerda sobre Carlos Simón, su entrenador esa temporada.
El acabar la campaña los problemas de lesión y su relación con el entrenador le animaron a cambiar de aires, aunque pudo haberse quedado. “Me querían algunos equipos de Segunda B pero era una época donde esa categoría estaba muy mal, habían muchas denuncias en la AFE y decidí volver a Gran Canaria para jugar en el Gáldar”, señala.
De aquella época mantiene contacto con Ricardo, un centrocampista que ahora es representante de futbolistas y guarda muy buenos momentos con jugadores como Loinaz, que era una institución en la Real Sociedad; Maestre, defensa que había hecho carrera en el Espanyol; o Alcañiz, delantero goleador que triunfó atrás en el Castellón.
“Guardo recuerdos de todos ellos, y de más, pero hay uno muy especial que te demuestra lo increíble que es el fútbol”, nos dice. “Luis Pascual, nuestro portero, era buenísimo y se lo rifaban los equipos, pero en un partido ante el Toledo nos marcan gol y al recoger el balón de la red, se enreda, se cae y se destroza el cruzado…. lo que parecía una tragedia fue todo lo contrario porque ficharon al portero del Valencia B, Miguel Ángel Molina, que empezó a escalar hasta llegar a ser portero del Atlético de Madrid y de la selección”.
El Submarino Amarillo, sin saberlo, hizo escala en Lanzarote.













