Gara González : “Todo lo que soñaba de niña, al final se consigue”
Gara repasa el camino que la llevó a salir de Lanzarote con 15 años y a convertirse en campeona y máxima goleadora de Segunda Federación, mientras mantiene intacta la ilusión por alcanzar la Liga F.

Ariane Barios / Lanzarotedeportiva.com
La futbolista lanzaroteña repasa su trayectoria desde sus primeros pasos en la isla hasta una temporada inolvidable con el Real Unión de Tenerife, en la que se proclamó campeona de Segunda Federación y terminó como máxima goleadora de la categoría.
Los primeros pasos de Gara en el fútbol tienen nombre propio: su hermano. Desde pequeña comenzó a acercarse a este deporte al verlo jugar y querer compartir con él aquella pasión. Recuerda unos comienzos que poco a poco fueron convirtiendo el fútbol en una parte fundamental de su vida.
Con el paso de los años, aquella afición terminó convirtiéndose en una profesión que hoy considera un privilegio. Gara se siente “súper afortunada” por haber conseguido hacerse un camino dentro del fútbol femenino y valora cada día todo lo que ha tenido que recorrer para llegar hasta donde está.
Su trayectoria también la obligó a madurar muy pronto. Con 15 años salió por primera vez de Lanzarote rumbo a Tenerife para incorporarse al Charco del Pino. Más allá del crecimiento deportivo, aquel cambio supuso enfrentarse a una realidad completamente nueva, lejos de su familia y teniendo que aprender a desenvolverse por sí misma.
Después llegaron nuevos destinos y experiencias en el fútbol femenino, hasta aterrizar en el Real Unión de Tenerife. El cambio se produjo después de una etapa complicada en otro club, en la que había perdido parte de la ilusión. La llamada de Robert y del Real Unión terminó abriendo una nueva puerta y, esta vez, Gara decidió dar el paso.
La apuesta no pudo salir mejor. La futbolista vivió una temporada especialmente importante, en la que el conjunto tinerfeño consiguió proclamarse campeón de Segunda Federación. Un éxito que Gara define como una “bendición” y que adquiere todavía más valor al recordar todo el trabajo que existe detrás de una temporada así.
A ese título se sumó también un reconocimiento individual: terminó como máxima goleadora de la categoría con 17 tantos. Para ella, esos números representan mucho más que una cifra. Detrás están los entrenamientos, los sacrificios y también momentos en los que, incluso durante las vacaciones en Lanzarote, tuvo que renunciar a tiempo con su familia para continuar trabajando y llegar en las mejores condiciones. Por eso, considera que un reconocimiento así representa “el esfuerzo diario” y todo aquello que muchas veces no se ve.
Un nuevo reto y una espinita por cumplir
La nueva temporada llega cargada de ilusión. Gara afronta un curso en el que tendrá la oportunidad de visitar algunos de los escenarios más importantes del fútbol español, como Barcelona, Madrid o Atlético de Madrid. Una posibilidad que define como “un sueño” y que afronta junto a un Real Unión al que considera un equipo “muy fuerte” y “muy consolidado”. La intención es clara: “plantar cara y dar guerra por donde vayamos”.
Pero después de todo lo conseguido, todavía hay un objetivo que sigue rondando su cabeza. A sus 31 años, la futbolista reconoce que mantiene la espinita de llegar a la Liga F y no está dispuesta a descartarla. “Con ilusión y con ganas, creo que se puede conseguir”, afirma, dejando incluso abierta la posibilidad de cumplir ese sueño con el Real Unión.
Su experiencia también le ha permitido tener una visión clara sobre la situación actual del fútbol femenino en Lanzarote. Gara considera que todavía “se apuesta muy poco por las niñas” y lamenta que, pese al talento que existe en la isla, no se le dé al fútbol femenino “el valor que se le tiene que dar”. Una situación que, desde su propia experiencia, cree que dificulta que muchas jóvenes puedan continuar desarrollándose y encontrar su camino dentro de este deporte.
Por eso, su mensaje para las niñas que empiezan ahora es directo: “Que trabajen, que luchen por su sueño” y que no tengan miedo a salir de la isla cuando aparezca una oportunidad. Gara anima a aprovechar cada posibilidad que se presente, por pequeña que parezca, porque “esa pequeña ocasión puede ser el comienzo de algo muy grande”.
Al mirar atrás y pensar en aquella niña que comenzó a jugar al fútbol siguiendo los pasos de su hermano, Gara tiene claro qué le diría: que se sintiera orgullosa. Después de 28 años ligada a este deporte, puede mirar su trayectoria y comprobar que muchos de aquellos sueños que tenía cuando era pequeña terminaron convirtiéndose en realidad. “Que se sienta orgullosa, que se sienta privilegiada”.
Explica que todavía le quedan metas por alcanzar, pero aquella niña que soñaba con ganar una liga, ser máxima goleadora y llegar lejos en el fútbol ya puede mirar atrás y decir que buena parte de aquello que imaginaba antes de dormir se hizo realidad: “Al final se consigue”.













