La Peña Amarillos en Lanzarote busca ayuda para salvar el cierre de su sede
Los aficionados amarillos temen perder 'su casa' por la crisis del coronavirus

Los aficionados amarillos temen perder ‘su casa’ por la crisis del coronavirus
LanzaroteDeportiva.com
Hace cuatro años, la pasión a la UD Las Palmas de unos aficionados de la isla de Lanzarote terminó dando como fruto la creación de la Peña Amarillos en Lanzarote. Aquella fiesta de inauguración, que se celebró en Nazaret, contó con la presencia de los aficionados más fervientes del cuadro amarillo e incluso con altas personalidades de la política insular, que accedieron a la invitación realizada por los directivos de la peña.
Hoy la crisis del coronavirus hace estragos en el punto de flotación de la entidad, en su sede. La ausencia de fútbol y el confinamiento ha hecho imposible que los aficionados al club grancanario se reunan en su casa deportiva para charlar, para ver y vibrar con su equipo a través de la pequeña pantalla y para, ayudar entre todos con los gastos que el local acarrea. Hoy, cerrada a cal y canto sin escuchar el latido del ‘Pio Pio’ en su interior, las mesas y las sillas adormecen recordando tiempos mejores.
Jorge Santana, presidente de la Peña Amarillos en Lanzarote nos cuenta que “el coste mensual entre alquiler del local, televisión de pago para fútbol, agua, luz y mantenimiento es de aproximadamente 550€ mensuales”, dinero que sale de la aportación que hacen los socios en cada partido que van a ver, a parte de las consumiciones y las dos fiestas que organizan al año en un parque acuático de la isla.
El estado de alarma ha hecho imposible la entrada de dinero, en cambio los gastos siguen asumiéndose. La peña “lo primero que hizo fue informar a los socios por el chat de la peña y por facebook para los simpatizantes de cómo está la situación” para luego proceder a buscar soluciones. “Pusimos una forma de hacer pequeñas aportaciones en Facebook para que sea público el importe que se está recaudando”, nos cuenta Jorge Santana sin ocultar la preocupación ante la posibilidad de perder la sede que desde hace 4 años les acoge.
La sede, que está en la Calle Trillo, en Argana Alta, cuenta con la visita habitual de unos 70 socios, “aunque entendemos que la situación ahora mismo es difícil y solo aporta el que buenamente pueda y evidentemente sabemos que muchos no podrán aunque quieran”, nos comenta su presidente que no es ajeno a la situación actual del país y aunque preocupa la sede, aclara que “no tendría porque desaparecer la peña pero si sería una pena perder la sede porque a nivel de isla se ha convertido en una especie de museo para los aficionados de la isla que no pueden disfrutar de la Unión Deportiva Las Palmas en el estadio y lo comparten con aquí”.
La Peña Amarillos en Lanzarote, que siempre ha contado con la simpatía de otros grupos peñistas del club y de la Unión Deportiva Las Palmas, agradece las muestras de cariño que han ido llegando y aclara que “nunca hemos solicitado ayuda al club siempre nos hemos auto abastecido nosotros”.
El corazón amarillo sigue latiendo fuerte, a lo lejos se escuchan los ‘riqui – raca” subiendo por Argana, se dislumbra la sombra de Jonathan Viera haciendo entrada en la sede entre flashes y aplausos, se sienten los nervios ante el desplazamiento masivo al Gran Canaria para vivir un encuentro, se nota, se siente….. la casa de la Peña Amarillos en Lanzarote, se tambalea, pero la fuerza de sus recuerdos, le da el empuje necesario para seguir peleando por su existencia.













