Ubay Curbelo, un “dandy” del fútbol que se despide entre lágrimas y ovaciones
Han pasado 33 años desde que debutara en el benjamín del CD Tahíche

LanzaroteDeportiva.com
El fútbol regional también escribe historias imborrables, y la de Ubay Curbelo es una de ellas. El reciente encuentro entre el Unión Sur Yaiza y la UD Telde no solo puso fin a la temporada en Tercera Federación en casa para los sureños, sino que sirvió de escenario para la despedida de uno de los futbolistas más representativos del balompié lanzaroteño. A sus 41 años, el mediocampista dijo adiós tras una carrera marcada por la constancia, el talento y la fidelidad.
El homenaje vivido sobre el césped de Yaiza fue el reflejo del respeto ganado durante más de 30 años. Compañeros, rivales, cuerpo técnico, directiva y aficionados rindieron tributo a un jugador que ha sido sinónimo de compromiso. Pero para entender la dimensión de su despedida, hay que recorrer su extensa trayectoria.

Todo comenzó en la temporada 1992/93, cuando un joven Ubay iniciaba su andadura en el CD Tahíche en categoría benjamín. Allí se formó durante toda su etapa base, pasando por benjamines, alevines e infantiles.
En la campaña 1998/99, en su segundo año como infantil, dio el salto al CD Orientación Marítima. En el campo de La Destila continuó su progresión en categorías cadete y juvenil, llegando a debutar en la temporada 2003/04 en División de Honor juvenil con la UD Lanzarote.
Su primera gran oportunidad en el fútbol nacional llegó en la 2004/05, cuando formó parte del primer equipo de la UD Lanzarote en Segunda B. Debutó en la jornada 28 ante el Rayo Vallecano, disputando sus primeros minutos en una categoría exigente. Su entrenador era Sosa Espinel y sería su única aparición en la división.
En busca de continuidad, firmó por el Altavista CF en la 2005/06, donde permaneció dos temporadas (05/06 y 06/07) en Preferente de Las Palmas.
Su regreso al Orientación Marítima en la 2007/08, ya en Tercera División, marcó un punto de inflexión: disputó 36 partidos y anotó 12 goles, consolidándose como un jugador determinante. Ese rendimiento le llevó a dar el salto a la península en la 2008/09, fichando por el Jove Español de San Vicente (Tercera División valenciana).
Sin embargo, a mitad de esa misma temporada regresó a Canarias tras la llamada de Juan Antonio Machín para incorporarse al Victoria de Tazacorte, donde jugó 22 partidos y marcó 6 goles.
En la 2009/10 inició su primera etapa en el Unión Sur Yaiza, entonces en Preferente. Solo duró una campaña, ya que en la 2010/11 regresó al Altavista, donde puso fin a su ciclo en el club y del club en la Regional Preferente de Las Palmas.
La 2011/12 supuso su regreso a Yaiza, iniciando su segunda etapa en el conjunto sureño. Permaneció hasta la 2012/13, logrando el ascenso a Tercera División.
Tras ese éxito, en la 2013/14, y condicionado por su reciente paternidad, decidió regresar al CD Tahíche (Primera Regional), aunque a mitad de temporada volvió al Yaiza para disputar 16 partidos en Tercera.
Se mantuvo en el Unión Sur Yaiza durante las temporadas 2014/15 y 2015/16, acumulando 63 partidos y 8 goles. Posteriormente, en la 2016/17, volvió al CD Tahíche, donde logró el ascenso a Preferente tras vencer al Villaverde en playoff.
En la 2017/18 regresó una vez más al Yaiza en Tercera, pero una grave lesión de ligamento cruzado frenó su progresión tras solo 5 partidos y 2 goles. Toda la 2018 estuvo marcada por la recuperación.
Reapareció en enero de 2019 con el CD Tahíche, logrando un nuevo ascenso a Preferente. En la 2019/20 jugó en el Haría CF, antes de regresar al Yaiza en la 2020/21, donde protagonizó una épica fase de ascenso a Tercera División con el Laguna que se resolvió desde la tanda de penaltis.
Su tercera gran etapa en el Unión Sur Yaiza se extendió durante tres temporadas más (2020–2023), sumando 76 partidos y 5 goles, y culminando con el ascenso a Segunda RFEF en Portugalete.
Sin embargo, tras ese logro, el club decidió no contar con él para el nuevo proyecto, lo que le llevó a parar durante la 2024/25. Cuando la retirada parecía definitiva, volvió una vez más gracias a Juan Antonio Machín en la 2025/26, disputando 25 partidos en su última temporada.
Y, aunque amenazó en varias ocasiones que se retiraba, Javi Melián, voz autorizada en el vestuario del Unión Sur Yaiza lo tiene claro. «Esta vez es la definitiva, porque sigue jugando con las botas de Portugalete y no se ha comprado ninguna, así que esta vez si le creo», decía entre risas antes de comenzar el partido.
En total, Curbelo cierra su carrera con 243 partidos en Tercera División y 34 goles, sin haber anotado un solo penalti en la categoría, además de sumar encuentros en Juvenil División de Honor, Preferente, Tercera valenciana y Segunda B.
El adiós de Ubay Curbelo no es solo el final de una carrera, sino el cierre de una época en el fútbol lanzaroteño. Desde aquel niño que comenzó en el CD Tahíche en 1992 hasta su última aparición con el Unión Sur Yaiza, su trayectoria ha sido un ejemplo de perseverancia, amor por el juego y respeto por el deporte.
Se marcha un futbolista, pero queda el legado de un “dandy” del balón. Porque hay carreras que no se miden solo en números, sino en el recuerdo que dejan. Y el de Ubay Curbelo, sin duda, será imborrable.
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