Historia | El Madrid termina en 13 minutos con el sueño copero de la UD Lanzarote
Una noche histórica en la Ciudad Deportiva Lanzarote

Una noche histórica en la Ciudad Deportiva Lanzarote
LanzaroteDeportiva.com
Trece minutos le bastaron al Real Madrid para terminar con el sueño copero de una Unión Deportiva Lanzarote que no defraudó en absoluto a los cerca de 12.000 espectadores que no dejaron ver un sólo claro en una insólita Ciudad Deportiva que vibró con un partido en el que los rojillos jugaron de tú a tú al equipo más laureado del mundo.
Tras una primera parte en la que el equipo blanco salió prácticamente dormido y se vio absolutamente desbordado por la presión, la ilusión y las ganas de los once jugadores lanzaroteños, llegó una segunda en la que la entrada de Figo y los destellos de calidad de Zinade fueron suficientes para desequilibrar una balanza que contra pronóstico se mostró muy favorable al Segunda “B”.
El encuentro comenzó precedido de una tremenda expectación que se podía apreciar tanto dentro como fuera del abarrotado estadio, pequeño para albergar el deseo de tantos y tantos lanzaroteños a los que les habría gustado estar apoyando a los suyos en una noche histórica que no se olvidará en mucho tiempo.
El Madrid comenzó jugando al paso, lo que fue aprovechado inmediatamente por un luchador y combativo Lanzarote que salió desde el principio, bajo la supervisión directa de su nuevo técnico, David Amaral, dispuesto a vender muy cara su derrota. Así, fue Fali quien en el minuto 2 del encuentro puso el ¡uy|! en las gradas con el primer tiro a puerta que salió ligeramente desviado, seguido de una escapada de Jonathan Torres que se fue solo por la banda pero no acertó en el pase.
El buen juego de los rojillos hizo que Vicente del Bosque, entrenador flemático donde los haya y poco dado a expresar sus sentimientos, se levantara como un resorte del banquillo en el minuto 7, para intentar hacer ver a sus jugadores que no estaban en un entrenamiento y que se estaban jugando el pase a octavos de final en un torneo que el equipo blanco desea para sus vitrinas precisamente en el año de su centenario.
La bronca de Del Bosque sirvió para que el Madrid hiciera una primera y tímida aproximación a la puerta defendida por Marino con un tiro de Munitis que salió muy desviado a lo que se sumó un remate de cbeza de Pavón que salió por encima del larguero.
Los dos mismos jugadores fueron protagonistas de la jugada más peligrosa del Madrid en la prmera parte antes del gol, ya que en el minuto 20, después de un pequeño barullo en el área y un remate de Bravo que desvió ligeramente Marino, Munitis, el más bajo de los 22 jugadores, remató de cabeza al larguero de la portería rojilla.
Las jugadas del Madrid fueron un mero espejismo puesto que fueron los jugadores lanzaroteños los que pusieron la emoción del encuentro. Fiel reflejo de ello fue un jugadón por la banda de Fali que fue detenido por un acertado César.
La mala fortuna hizo que de nuevo una jugada embarullada en el área llegara hasta Celades, que solo marcó el primer gol del Madrid en el minuto 24 de la primera parte.
Durante las celebraciones por la obtención del tanto el británico Mc Manaman, que retrasó el saque de centro por ir a atender unas explicaciones de su entrenador a la banda, vio la primera amarilla de las cuatro que sacó el colegiado Pérez Lasa.
La UD Lanzarote no se vino abajo ni mucho menos, y comenzó a empujar incluso con más ahínco y pundonor, hasta el punto de que en el minuto 31 Jonathan se quedó solo delante de César, que fue capaz de sacarle su peligroso disparo por bajo.
Pero la locura y la histeria de los más de 10.000 almas que se concentaron en la Ciudad Deportiva se desató cuando en el minuto 40 Francis picó el balón para que Vladimir obtuviera un histórico gol, el primero que recibe además el Madrid en la presente edición de la Copa.
Los once jugadores del Lanzarote y parte de los del banquillo corrieron inmediatamente a celebrar lo que para ellos fue sin duda alguna un momento tremendamente feliz.
Segunda parte
La segunda parte del encuentro comenzó con la entrada en el terreno de juego del portugués Luis Figo en sustitución de Mc Manaman, que se marchó lesionado a los vestuarios, y de Pi por Pedro Cruz que tenía una tarjeta amarilla.
En poco o en nada se pareció la segunda parte a la primera, ya que el Madrid tomó conciencia de lo que se estaba jugando y como viene siendo haciendo a lo largo de toda la temporada decidió pisar el acelerador en el momento justo, de ahí que el argentino Solari, uno de los mejores en el césped aartificial de la Ciudad Deportiva, tuvier dos oportunidades en los primeros cinco minutos.
La anécdota del partido la protagonizó Luis Figo, que en uno de los numerosos barullos en las áreas de ambas porterías recibió un involuntario cabezazo que le hizo sangrar abundantemente por un lado de la cabeza. Lo curioso del caso es que el portugués se acercó con la mano llena de sangre al árbitro para que entendiera la magnitud de lo que sucedía, y éste entendiendo que estaba protestando le sacó la tarjeta amarilla, gesto que repitió cuando un incrédulo Solari se acercó a él para pedir explicaciones de lo que estaba haciendo con su ensangrentado compañero, que volvió al campo con un aparatoso vendaje de los de antes, de cuando los partidos de fútbol eran auténticas batallas campales.
El Madrid pisó a fondo el acelerador, y en el minuto 59 Guti, que actuó toda la noche totalmente solo en punta, se quedó solo ante Marino, que midió mal la salida, y le batió de tiro raso y cruzado, poniendo el segundo gol en el casillero de los blancos.
El Lanzarote, con el mismo arrojo y pundonor que empleó toda la noche, dando mucho más de lo que tenía, tampoco se vino abajo e intentó reaccionar, y lo hizo con una magnífica carrera de Jonathan, que puso en evidencia el estado de forma de Karanka, que no le pudo seguir, aunque finalmente César despejó a córner.
La entrada de Maciot, ídolo de la afición lanzaroteña, puso algo más de mordiente el ataque. Sin embargo, la ilusión duró solo 13 minutos, el tiempo que tardó el Madrid en marcar su tercer tanto y tirar por tierra todas las esperanzas de aquellos que entendieron que no se podía hacer más de lo que se hizo y de que únicamente un golpe de suerte podría haber cambiado la evidencia de un resultado demasiado abultado para los merecimientos de unos y otros.
Fue Pavón, el joven defensa que sustituyó en su día al lesionado Karanka, el que marcó de cabeza en el minuto 72 del encuentro, momento que Del Bosque aprovechó para dar entrada a un inspirado y espectacular Zidane, capaz de hacer las delicias de todo el mundo simplemente con tres toques de calidad únicamente al alcance de las grandes estrellas.
Poco más sucedió después del tercer gol de los blancos, una nueva demostración de casta del Lanzarote, un tremendo tiro de Maciot que despejó César a córner y dos clamorosos fallos de Guti, quien, solo ante Marino, fue incapaz de haber hecho más injusto el resultado de lo que ya fue.
Ficha Técnica
UD Lanzarote (1): Marino, Carlitos, Zipi, Pedro Cruz (Pi 46), Armando, Vladimir, Jonathan Torres, Fali, Francis Santana, Arroyo (Maciot 70), Saulo (Santi Torres 70). Entrenador: David Amaral
Real Madrid (3): César, Geremi, Makelele, Mc Manaman (Figo 46), Guti, Celades, Karanka, Raúl Bravo, Solari (Zinade 72), Munitis y Pavón. Entrenador: Vicente del Bosque
Goles:
0-1: minuto 24, Celades
1-1: minuto 40, Vladimir
1-2: minuto 59, Guti
1-3: minuto 72, Pavón
Árbitros: Pérez Lasa, asistido por Domínguez Mezquita y Laviña Plágaro. Amonestó a tarjeta amarilla a Pedro Cruz por parte de la UD Lanzarote y a Mc Manaman, Figo y Solari por parte del Real Madrid
Incidencias: Ciudad Deportiva Lanzarote, unos 12.000 espectadores. Partido de Copa del Rey disputado el 28 de noviembre de 2001.
Crónica publicada en la edición del 29 de noviembre de 2001 en La Voz de Lanzarote y redactada por L.S / A.C















