Martina Pérez debuta como copiloto en el 43º Rallye Isla de Lanzarote
Correrá junto a Héctor Macías con el Opel Corsa GSI


Correrá junto a Héctor Macías con el Opel Corsa GSI
LanzaroteDeportiva.com
La igualdad en el deporte, afortunadamente, es cada vez mayor y las mujeres no dudan en adentrarse en todo tipo de disciplinas deportivas para ser las protagonistas. Es el caso de Martina Pérez Montesdeoca, una joven de 19 años de edad y que este fin de semana participará como copiloto, junto a Héctor Macías con el Opel Corsa GSI, en el 43º Rallye Orvecame-Isla de Lanzarote. Una apasionada del motor y que desde este viernes tendrá la oportunidad de cumplir un sueño.
Martina Pérez comenzó en el mundo del motor corriendo en kart desde niña y desde los 17 años se ha formado como copiloto de rallyes junto a Flavio Alonso, campeón de España. La joven de 19 años de edad ya se estrenó en el test realizado algunas semanas en el municipio de Teguise, concretamente en el tramo “Guatiza -El Mojón”. Una primera toma de contacto que le sirvió de cara al Rallye Orvecame-Isla de Lanzarote que se inicia en la tarde de este viernes.
La copiloto asegura sentirse “muy segura en el coche, me encuentro muy cómoda en el baquet y concentrada en cantar bien las notas” y apunta que está muy segura de sí misma y a la vez “muy exigente conmigo misma”. De cara al futuro, expone que tiene muchas ganas de “seguir y de cumplir el sueño que ya se está cumpliendo tras tres años”.
Martina Pérez participará junto a Héctor Macías con el Opel Corsa GSI en el 43º Rallye Orvecame-Isla de Lanzarote, y siendo componentes de la Escudería Lanzarote. El club se muestra muy orgulloso del debut de la joven copiloto, y asegura que forma parte del proyecto y calendario del próximo año, teniendo el objetivo que más mujeres se interesen por el mundo del motor en la isla de Lanzarote.
La participación de Martina Pérez Montelongo en la última prueba de la temporada es posible gracias a la colaboración de Félix de León, Centro Comercial Rubicón, el Pizquito Restaurante y sin olvidar el apoyo familiar que le presta su abuelo o su madre, a pesar de los riesgos que conlleva este deporte.














