Euri Gutierrez: «El rugby me parecía muy divertido aunque un poco bruto»
Euri ha vivido un cambio radical en el último año

Euri ha vivido un cambio radical en el último año
LanzaroteDeportiva.com
El pasado fin de semana se celebró en Lanzarote una nueva edición del torneo Internacional de Rugby Playa en donde participó Euri Gutierrez, quién fuera hace unos años portera de balonmano del San José Obrero y la temporada pasada militara en el Puerto del Carmen.
La jugadora lanzaroteña ha cambiado el balón redondo por “la pera”, la portería por “los palos”, los 7 metros por los “ensayos” y los tiempos muertos por las “melés”. “Llevaba pensando en dejar el balonmano un tiempo, por las lesiones en mi codo, más que nada y al irme a vivir a Tenerife decidí que era el momento adecuado para ello, aunque después de jugar 14 años a esto…me costó mucho”, confesaba la deportista a LanzaroteDeportiva.com.

Preguntada por su nuevo roll en el deporte, no se arrepiente de haber probado en el rugby y se mostraba totalmente “enganchada” a este deporte. “Tenía algunas amigas que conocía de antes en el equipo del Furias CRULL y ya había ido a ver algún partido, me parecía muy divertido aunque un poco bruto, un día me invitaron a entrenar y yo que necesito hacer deporte para ser feliz, no pude negarme”, añadiendo “me encantó desde el primer momento y no he dejado de practicarlo desde entonces”.
Lo curioso de todo esto es que Euri jamás había jugado al rugby y pese a pensar que era un deporte de brutos, se arriesgó y vio como era desde dentro, cambiando su percepción del mismo. “Pensaba que no podría aguantar los golpes, pero al contrario de lo que pueda parecer visto desde fuera, es un deporte muy limpio y los jugadores son muy nobles entre sí”, matizaba.
No ha podido comenzar mejor su andadura como jugadora de rugby consiguiendo el subcampeonato de la liga canaria. “No lo esperaba pero lo deseaba”, señala la lanzaroteña. “Soy muy competitiva y desde que llegué al equipo me puse las pilas para aprender lo máximo posible de mis compañeras y mis entrenadores”, añadiendo que “por suerte somos un grupo muy unido y esa unión siempre nos da buenos resultados dentro y fuera campo”. Así cataloga la temporada como “muy intensa desde el principio, aunque se nos hizo corta y eso que en el Furias CRULL habíamos muchas novatas desde la pretemporada y hemos ido mejorando poco a poco en cada partido”.
La temporada ha terminado, tanto en césped como en el torneo de rugby playa donde la lanzaroteña hizo de anfitriona con sentimientos encontrados, jugando en su isla pero defendiendo por primera vez los colores de un equipo visitante. “Es una sensación muy buena estar en casa disfrutando de un deporte que me llena tanto” aunque en este torneo era menos visitante porque “acabamos jugando un partido mezcladas Furias y Rayas contra el equipo inglés y fue genial, en este deporte hay mucha hermandad entre equipos y el rival es un amigo más”.
Por si fuera poco, el destino marcó el nombre de Lanzarote en su carrera deportiva como jugadora del equipo de La Laguna. “Guardo el mejor recuerdo de mi primer ensayo porque justo lo anoté jugando contra el Rayas Rojas allá en La Laguna y jugar contra ellas siempre es una motivación extra para mí”.
Ahora el futuro es una incógnita. “Me gustaría poder seguir jugando el próximo año y quedarme en Tenerife, pero no hay nada seguro”.
Curiosa la historia de una jugadora de balonmano de Lanzarote que se fue a Tenerife a buscar trabajo y encontró su vocación por el rugby. Suerte Euri.













