Tamar González entra en el top20 en el Mundial del Ironman 70.3 de Tennessee
"Una de Valterra, número 20 del mundo", decía Tamar al acabar la prueba

«Una de Valterra, número 20 del mundo», decía Tamar al acabar la prueba
LanzaroteDeportiva.com
Tamar González acudía al Mundial del Ironman 70.3 de Tennessee con una maleta llena de ilusiones, con muchas ganas de agradarse y con sensaciones bastante buenas respecto a la que podía ser la prueba más importante de su vida.
Atrás quedó un año de lesión y un trabajo físico importante para volver a ser la que campeona de Canarias que había sido antaño. El Ironman de Lanzarote 70.3 del 2016 dejó la puerta abierta al premio de su vida, mostrarse al mundo.
En la línea de salida había un murmullo entre las triatletas temiendo el viento que había en la prueba. Tamar González sonreía y pensaba “viento el que hace en Lanzarote”. Subidón de moral y todavía no había tocado el agua.
Comenzaba la prueba con una natación lenta. Todos sospechaban que el trazado tenía algún metro más de los que marcaba y fueron cautos, no había que hacer esfuerzos de más. El río donde se hizo la prueba y la corriente del mismo no inquietó a la lanzaroteña, que tiró de tranquilidad para evitar agobios y hacer una buena sección.
Salió del agua y después de una eterna transición, apresaba a ‘la flaca’, su bicicleta. Ahí emprendían la aventura por el circuito ciclista cual Quijote con Rocinante lo hicieron de la mano de Cervantes. “Hice uno de los mejores parciales de mi vida”, decía ‘la rubia’ al concluir la prueba asombrada de lo que había conseguido hacer. El sector era duro para todos, con un desnivel importante en los primeros 40 kilómetros, pero con el resto bastante rápido. “Después de pasar los desniveles, iba volando”, decía Tamar cuando nos narraba el sector ciclista, comparando esa parte del sector “como si hicieras Órzola – Tahíche con el viento a favor, pero en este caso en los últimos kilómetros el viento estaba en contra”, como si para una lanzaroteña fuera un problema eso.
Tras dejar aparcada a su fiel compañera en el sector ciclista emprendió la carrera a pie. “Mira que he hecho pruebas a lo largo de mi vida, y pruebas importantes, pero ninguna ha sido tan dura como esta”, no relataba. El sector tenía su complicación con tres cuestas interminables, dos de ellas separadas por escasos 200 metros. “Nos mató a todas”, nos decía la lanzaroteña, orgullosa del rendimiento que había dado tras sufrir una fascitis plantar hace 5 semanas. “Me supe defender bien, fui muy rápida hasta el kilómetro 15, luego me pasó factura, pero los últimos 5 kilóemtros fueron muy buenos, los salvé, remonté y conseguí entrar en la 20ª posición en meta”.
Todavía está en una nube la lanzaroteña después de la prueba más importante de su vida, después de haber hecho una prueba soñada en mile de ocasiones y con un resultado que se asemeja mucho al de esas noches de insomnio e imaginación.
“No puedo estar más feliz” nos decía pletórica. “Una de Valterra es número 20 del mundo en el Iroman 70.3, es que no me lo creo todavía”, añadía, finalizando la conversación recordando a todos los que le han mandado mensajes de ánimos o de felicitaciones, desde Lanzarote o desde fuera de la isla y a los chicos que participan mañana en la prueba que “se han volcado con nosotras, animándonos en todo momento”.
Y es que un Mundial es un Mundial. Quizás único, quizás no….. eso lo dirá el tiempo, pero lo que ya ha dicho y marcado en su recuerdo es el nombre de Chatanooga, el nombre de Tennessee y el recuerdo de haber sido, una de las mejores triatletas del mundo. Ahora toca descansar, a pasar unos días de relax y turismo en Nueva York. Se lo ha ganado.
Felicidades, rubia.














