Aplazada la cuarta jornada de la Liga Insular de Barquillos de 8,55 metros
El fuerte viento deja a los cinco barquillos en tierra sin poder navegar


El fuerte viento deja a los cinco barquillos en tierra sin poder navegar
LanzaroteDeportiva.com
En una jornada donde la naturaleza ha querido ser la protagonista, el viento ha dictado su sentencia con la cuarta jornada de la Liga de Barquillos de 8’55 Metros, que prometía emociones fuertes y ha tenido que ser aplazada debido a las condiciones meteorológicas adversas.
La expectación era palpable desde primeras horas de la mañana del domingo, con patrones y regatistas preparándose para enfrentar una regata que cerraría el Trofeo Isla de Lanzarote. Sin embargo, Eolo, el dios del viento, tenía otros planes. Las ráfagas, que se anticipaban más intensas de lo habitual, cumplieron con las advertencias y se hicieron sentir con fuerza. El Comité de Regatas, en un esfuerzo por mantener en pie la regata, realizó múltiples mediciones en busca de un lugar idóneo para la competición, pero la tarea resultó ser una misión imposible.
Los vientos, sostenidos entre 25 y 28 nudos, superaban el límite establecido por el reglamento para la seguridad de los competidores. Este dicta que los barquillos de 8’55 metros no deben zarpar con vientos que superen los 25 nudos, excepto en casos de ráfagas esporádicas. Ante esta situación, y tras una reunión de patrones en la sede de la Federación Insular de Barquillos de Vela Latina de Lanzarote, se tomó la decisión de posponer la jornada.
La seguridad de los regatistas es la prioridad indiscutible, y ante tal premisa, la jornada se reprograma para el domingo 26 de mayo. En esta nueva fecha, se aprovechará para llevar a cabo dos pruebas, coincidiendo con la sexta jornada de Liga. Mientras tanto, las miradas se dirigen al próximo domingo 19 de mayo, donde, si las condiciones lo permiten, se celebrará la quinta jornada, la primera valedera para el Trofeo Ciudad de Arrecife.
La vela latina canaria, una vez más, nos enseña que es un deporte donde no solo se navega contra los contrincantes, sino también en armonía con la fuerza de los elementos.












