Esther de Miguel: “Estaba nerviosa, pero la adaptación está siendo buena”
La lanzaroteña nos recibe en su nueva casa, el Pabellón Antonio Moreno

La lanzaroteña nos recibe en su nueva casa, el Pabellón Antonio Moreno
LanzaroteDeportiva.com
Este verano, como todos, ha dejado muchos cambios en todos los clubes deportivos, y Lanzarote no iba a ser menos. Uno de esos cambios ha permitido que la lanzaroteña Esther de Miguel cambie el CB San José Obrero por el CB Remudas, Lanzarote por Gran Canaria y de luchar por evitar el descenso a pelear por todos los títulos en juego. Sin duda un salto muy importante para una jugadora que hace unos años peleaba por evitar el descenso en la segunda categoría del balonmano nacional y que se ha ido forjando a sí mismo, adquiriendo toda la experiencia posible sobre la cancha, pero sin descuidar su futuro personal, formándose educativamente.
En el Pabellón Antonio Moreno nos espera, tras concluir el primero de los entrenos de dos horas que realiza todos los días para preparar una competición que va a ser muy complicada y que el año pasado se vio cortada, especialmente en Europa, por culpa del Covid19.
Nos recibe con una de sus señas de identidad, la sonrisa, sin parecer que lleva dos años corriendo y haciendo ejercicio sin parar, pero “muy bien, muy contenta, muy cansada, porque esta siendo una pretemporada bastante dura, pero con mucha ilusión”, nos dice. Una cosa lleva a otra y comparamos el trabajo que realizaba en años anteriores y cree que “se parecen un poco a los de Casimiro, que ya sabemos que es muy duro, pero si es verdad que aquí van un poco más allá, con mucho físico, mucha carrera, y con dos horas por la mañana y dos horas por la tarde en las que te obligas a dar el máximo”.

Nos explica que llegó al Remudas casi sin querer porque “pensaba dejar el balonmano porque me venía a estudiar a Gran Canaria, pero me puse en contacto con ellos, me dijeron que tenían un hueco en el extremo, probé y me lo facilitaron todo”. Otro factor que influyó fue Seyna Mbengue, amiga suya que le animó a que acabara de dar el paso. Tras acabar el año pasado la carrera de Turismo en Lanzarote, este año compaginará el balonmano con la carrera de Educación Primaria, especializándose en Educación Física.
Nos cuenta que “he tenido muy buena acogida, tanto por el cuerpo técnico como por las compañeras, me siento muy cómoda, hay muy buen rollo y me siento como si llevara aquí toda la vida” y que “ lo afronto con mucha ilusión, con muchos nervios también, adaptándome e intentar aportar todo lo que pueda”.
Pero, pese a lo bien que se encuentra, su isla es su isla. “Acabo de llegar de Lanzarote”, nos dice entre risas, “tuve el fin de semana libre y me escapé para allá”. Es la primera vez que sale de casa y eso le obliga a seguir creciendo, “al principio estaba nerviosa pero la adaptación está siendo buena, nos han encontrado casa cerca del pabellón y estamos muy cómodas” y nos confiesa que “aunque me defiendo, lo que más me cuesta el tema de hacerme de comer”.
Pronto volverá a Lanzarote, cuando el Remudas comience en La Santa la pretemporada, como hace todos los años, y aunque no podrá recibir visitas por mantener la burbuja sanitaria cuenta que “me hace ilusión”. “Nunca he tenido la oportunidad de entrenar en La Santa y las chicas me hablan muy bien de años atrás, pero también estoy nerviosa por enfrentarme al Zonzamas en la Copa de Canarias, por jugar contra mi equipo”, señala.

El día 17 comienza esa parte de la pretemporada, pero mientras habrá que seguir trabajando por la mañana y por la tarde, cuatro horas al día, porque la exigencia en un equipo como el Rocasa Remudas es máxima. “Trabajamos para ser cada día mejores, para pelear por todos los títulos porque hay que conseguir lo máximo que se pueda”, nos cuenta sobre los objetivos marcados.
Ahora mira desde la distancia todo lo que pasa en el balonmano de la isla a través de LanzaroteDeportiva. “Siempre estoy muy pendiente de los equipos de Lanzarote”, nos dice, dejando un mensaje antes de despedirnos para los aficionados al balonmano lanzaroteño. “Me gustaría que animen a todos los equipos de la isla, que los apoyen, que es muy bonita la máxima categoría, así que no dejen de animar al Zonzamas para que no descienda y al San José y al Puerto del Carmen para que vuelvan a ascender.”, concluye.
Nos despedimos de Esther en la puerta del Pabellón Antonio Moreno, poniendo rumbo a su casa, para almorzar, descansar y afrontar la jornada de la tarde. Se le ve cansada, pero contenta, con las ideas muy claras, como siempre. Orgullosa de lo que ha logrado hasta ahora en su carrera deportiva y en su vida, pero sabedora de que, de seguir así, lo mejor está por llegar.













