Parando rotativas…El silencio institucional de la isla del deporte
La ausencia de respuestas empieza a cansar a la comunidad deportiva

La ausencia de respuestas empieza a cansar a la comunidad deportiva
LanzaroteDeportiva.com / Néstor Morales
Penúltimo fin de semana de octubre, y las instituciones públicas continúan con la lucha para evitar que el deporte se reanude en la isla de Lanzarote. Suena duro, suena muy crítico, pero no es nada lejos de la realidad. Mientras el resto de islas del archipiélago busca las maneras más seguras para que vuelva la práctica deportiva, Lanzarote sigue dos pasos por detrás.
Y sé que suena repetitivo, cansino e incluso redundante que cada semana se hable de lo mismo. El hartazgo de los clubes y de las personas que rodean al deporte se hace notar cada día más. El inicio de muchas competiciones se acerca, y en lugar de ser un motivo de alegría y de ilusión para muchos, está siendo una pesadilla.
El Cabildo Insular dio el visto bueno a que las categorías regionales y juveniles iniciaran sus entrenamientos. Nada de cadetes, infantiles, alevines, benjamines y prebenjamines, que supongo que ellos y ellas no tienen derecho alguno a empezar a entrenar. Supongo que supone un riesgo sanitario que no está al alcance de la capacidad política de nuestros representantes.
Nuestros representantes, elegidos mediante el voto del pueblo, han decidido también que tampoco es posible que se celebre el Rally Isla de Lanzarote, prueba insignia de la isla de los volcanes. Supongo que también alegarán motivos sanitarios incompatibles con la situación de semáforo verde. Supongo que el resto de islas que si buscan la manera de realizar estas pruebas deportivas, están gobernados por Gargamel, Cruela de Vil o por la mismísima Maléfica porque sus actos son temerarios para la salud.
Llegará el momento que la gente no pueda más. Que se harte de una deslealtad máxima hacia el deporte en esta isla, bañada de falsas promesas y silencios continuos por parte de los organismos autónomos. Cansada incluso la prensa deportiva, que ante la imposibilidad de que los aficionados puedan ir a ver a sus equipos, solo se encuentran problemas para poder entrar a cubrir los distintos partidos que hay en la isla.
¿Hasta cuándo hay que aguantar esto? ¿Cuál es la excusa de que tan siquiera los niños, con las medidas de sanidad que existen en todo el país, puedan empezar a entrenar? ¿Qué tipo de color inexistente tiene que haber en Lanzarote para que pueda entrar el público a una instalación deportiva? Muchísimas preguntas, y como cada semana, todas sin respuesta.










