El Lanzarote RC arrolla al Atlántico a conCIENcia
LanzaroteDeportiva.com Cuando un equipo gana 94 a 0 a su rival, poca crónica se puede hacer del partido. La tarde en Playa Honda se presentaba bajo una fina llovizna que sorprendía a los aficionados que se daban cita al Campo Municipal, obligándoles a buscar cobijo. Otros, menos previsores, optaron por irse….y se perdieron el partido con la mayor puntuación en la historia del Lanzarote Rugby Club. A los pocos minutos el Lanzarote Rugby Club ya había conseguido dos ensayos, y jugaba en contra del viento, lo que le impedía conseguir los puntos extras. A lo largo de la primera mitad todavía cayeron 4 ensayos más, y solo se pudo conseguir el bonus en uno de los lanzamientos. Con el resultado de 32 a 0 se llegó al descanso. En el vestuario los jugadores locales se hicieron a la idea de que el partido iba 0 a 0 para no relajarse en ningún instante y, ahora con el viento a favor, se vio pronto. A los pocos segundos, otro ensayo y transformación. Así poco a poco fueron cayendo puntos, siempre para el equipo de casa, hasta llegar a casi la centena. Un hecho importante a reseñar es que, aunque el rugby se vea como un deporte rudo y bruto, la deportividad siempre sale para hacer gala. Los jugadores locales atendían a los visitantes cuando recibían algún golpe y estos jamás perdieron las formas, sin sacar una mala mano, demostrando la nobleza de un deporte que poco a poco sigue ganando adeptos en la isla. Pulsa aquí para ver una galería de fotos del partido Comparte este/a entradaCompártelo Publícalo

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Cuando un equipo gana 94 a 0 a su rival, poca crónica se puede hacer del partido. La tarde en Playa Honda se presentaba bajo una fina llovizna que sorprendía a los aficionados que se daban cita al Campo Municipal, obligándoles a buscar cobijo. Otros, menos previsores, optaron por irse….y se perdieron el partido con la mayor puntuación en la historia del Lanzarote Rugby Club.
A los pocos minutos el Lanzarote Rugby Club ya había conseguido dos ensayos, y jugaba en contra del viento, lo que le impedía conseguir los puntos extras. A lo largo de la primera mitad todavía cayeron 4 ensayos más, y solo se pudo conseguir el bonus en uno de los lanzamientos. Con el resultado de 32 a 0 se llegó al descanso.
En el vestuario los jugadores locales se hicieron a la idea de que el partido iba 0 a 0 para no relajarse en ningún instante y, ahora con el viento a favor, se vio pronto. A los pocos segundos, otro ensayo y transformación.
Así poco a poco fueron cayendo puntos, siempre para el equipo de casa, hasta llegar a casi la centena.
Un hecho importante a reseñar es que, aunque el rugby se vea como un deporte rudo y bruto, la deportividad siempre sale para hacer gala. Los jugadores locales atendían a los visitantes cuando recibían algún golpe y estos jamás perdieron las formas, sin sacar una mala mano, demostrando la nobleza de un deporte que poco a poco sigue ganando adeptos en la isla.














